"ejemplo de tenacidad y valor para afrontar las pruebas de la vida, inspira, reanima y transmite voluntad para la superación personal"


Francisco J. Flores Dueñas -
Gte. Regional STAR-CEL

Encuentros con la discapacidad

Alboroto y pobreza

Por. M.C. Jorge Alejandro García Moreno

Uno de los principales problemas sociales a los que el ser humano se ha enfrentado constantemente, sobretodo en tiempos recientes, es la pobreza. Y esta, es fuente de muchas otras patologías sociales y peor aún, es un ingrediente fatal, que al ser mezclado con, ignorancia, violencia, baja auto-estima, pereza, depresión, desorganización, presión social, etc. Desemboca en problemas difíciles de resolver.

 La pobreza es percibida como: escasez ó carencia de algo, cuando se relaciona con dinero y cosas materiales, pues es tener poco ó nada. Aunque la pobreza puede ser también afectiva, de experiencias, de amigos, de pareja, de oportunidades, etc. Es decir no solo de cosas materiales, sino emocionales también. Según Robert Kiyosaky, existe un gran desequilibrio económico, a nivel mundial, ya que en su libro: “padre rico, padre pobre”, afirma que todo el dinero del mundo, se encuentra concentrado, solo en el 1% de la población. Es decir el 99% restante, experimenta algún tipo de carencia ó escasez económica y pues todo lo que eso trae como consecuencia en la vida de los individuos.

Existen muchas conductas que reafirman la pobreza en los individuos y una de ellas, muy evidente en nuestra sociedad, es “el alboroto”, esto es; emocionarse excesivo e ignorantemente, por una situación ó momento, que lleva a los individuos a gastar lo que no tienen ó hasta más de lo poco ó mucho que tienen. Llama mi atención como hay gente que ahorra considerablemente para una boda, pero no tienen una casa en donde vivir su matrimonio y formar su hogar. Así, como algunos padres se endeudan para hacer quinceañeras costosísimas que parecen bodas ó piñatas caras que parecen quinceañeras, aun que no tengan para pagar ó aun que el hecho de pagar “su alboroto”, los lleve a pasar episodios estresantes, a nivel pareja y familiar. De igual forma me sorprendí al enterarme que las tan extendidas, casas de empeño, abren sus puertas también durante la semana santa, en Jueves y Viernes santo, por que “la gente pobre”, empeña lo que tiene por que se “alborotaron”, para irse de vacaciones a la playa, a algún pueblo etc. Sin pensar en nada más que en su alboroto. Existen incluso personas pobres que hacen de las deudas un estilo de vida y les es normal, deber aquí y deber allá y sus planes y deseos, son; seguir pidiendo prestado, ignorando que un préstamo es el último recurso de una persona rica ó una estrategia bien planificada de alguna persona que sepa como manejar su dinero y quiera invertir en algo.

 Ciertamente no hay ninguna virtud en la pobreza, aun que es de señalar que muchos si la ven como algo positivo, incluso en una ocasión me tocó escuchar a un religioso que decía “Dios nos quiere pobres” y yo me cuestioné: ¿Si somos hijos de Dios, y Él es nuestro padre, que padre quisiera ver pobre a su hijo?. Otra conducta muy frecuente del pobre, es la del estado de víctima, es decir, que se sienten las víctimas de los ricos ó a decir de ellos de “los que si tienen o de los que les va bien”, por lo que creen, en su “pobre pensamiento” que a ellos no les va, ni les podrá ir bien y peor aún, que aquellos a los que “si les va bien”, tienen la obligación de prestarles, dispararles, invitarles, regalarles, etc. En fin, solo conductas mediocres e irresponsables.

Lo peligroso de sentirse víctima y creerse pobre, es que realmente tienen una fuerte creencia arraigada, de que les irá mal, de que no podrán salir adelante por ellos mismos, cayendo así en la irresponsabilidad. Pero en el fondo no es más que un disfraz de la pereza para llevarlos a la inacción y quedarse “cómodamente”, sufriendo, sin hacer el máximo esfuerzo por prosperar. Definitivamente es un tema difícil y delicado de abordar, ya que lamentablemente, se ha honrado a la pobreza, desde el punto de vista religioso: como una “virtud para llegar al cielo”,. Desde el punto de vista político-social, se ha fomentado mediante programas sociales que más que enseñar a prosperar, solo resuelven necesidades básicas como a alimentación, conservando un sistema educativo en donde no se enseña a generar riqueza.

 En fin, hay mucho que hablar y señalar respecto a las conductas que refuerzan la pobreza, lo que me queda claro es lo que reza ese dicho coloquial: “querer es poder” ó el que dice: “hace más el que quiere que el que puede”. Lo que es una realidad es que el dinero existe, es bueno, una bendición y está al alcance de quien lo quiera, y que esté dispuesto(a) a pagar el precio por obtenerlo.